3er. Tarea Editorial. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una agenda común

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En la Cumbre para el Desarrollo Sostenible, celebrada en la ciudad de Nueva York en septiembre de 2015, la comunidad internacional logró un consenso sin precedentes que se proyecta a través de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Este documento considera diferentes áreas de intervención para asegurar la paz y prosperidad para todas las personas, erradicar la pobreza, combatir el cambio climático y luchar contra la injustica y la desigualdad. Para materializar estos compromisos, la Agenda 2030 contiene 17 objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):

 

  1. Erradicar la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y que no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos (ONU, 2015)

 

Cada uno de los ODS cuenta con metas y objetivos específicos establecidos a partir de un riguroso análisis científico que los sitúa como asuntos prioritarios en las agendas de todos los pueblos. Para facilitar su comprensión y fomentar su incorporación a las diferentes esferas de la vida social y política, la Organización de las Naciones Unidas ha puesto a disposición una serie de documentos que proporcionan herramientas para alcanzar las metas planteadas en este trabajo compartido para construir un mejor presente y un prometedor futuro. [1]

 

Sobre su relevancia, podemos establecer que los ODS trascienden la idea del desarrollo, basada en el crecimiento económico como medidor único o más importante; y plantean un rumbo diferente que conduce los esfuerzos de las organizaciones, gobiernos y personas hacia un mundo más integrador, equilibrado, justo y sostenible.

 

En México se ha decidido que la Oficina de la Presidencia de la República tenga el liderazgo para la implementación de la Agenda 2030, para así lograr un compromiso de Estado que permee en todos los niveles de gobierno. Respecto a los gobiernos estatales y municipales, se han identificado dos espacios de deliberación de acuerdos para impulsar el desarrollo local y promover transformaciones institucionales, éstos son: la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO) y la Conferencia Nacional de Municipios de México (CONAMM). Por su parte, el Poder Legislativo ha creado un mecanismo parlamentario para el fortalecimiento del cumplimiento de la Agenda 2030. (INEGI, 2016)

 

Ahora bien, estos compromisos globales tienen importantes repercusiones locales pues el desempeño de las gestiones estatales, regionales y municipales juegan un rol fundamental en la consecución de las metas que abonan al cumplimiento de los ODS. Por tanto, se advierte la necesidad de invertir recursos en los ámbitos estatales y municipales para el desarrollo de capacidades con miras a fortalecer la implicación, la aplicación, el seguimiento y la rendición de cuentas. (ONU, 2014)

 

Como punto de partida, las recomendaciones generales del Grupo de Naciones Unidas para el Desarrollo invitan a reflexionar sobre la necesidad de transformar las Instituciones y los mecanismos de participación locales, para afianzar la implementación de la Agenda 2030. Esto supone una serie de importantes retos:

 

  1. Sincronizar los procesos municipales de refuerzo con el Plan Estatal de Desarrollo que, a su vez, debe alinearse con el Plan Nacional de Desarrollo
  2. Favorecer la participación con un enfoque de derechos humanos
  3. Mejorar la calidad de las políticas públicas
  4. Invertir en la generación de estadísticas y avances tecnológicos
  5. Reforzar la evaluación y el seguimiento participativo
  6. Aprovechar el sector de la cultura, así como los valores culturales y los enfoques que tienen en cuenta las diferencias culturales para generar desarrollo desde la base

 

El sector privado también es un actor clave para la nueva agenda de desarrollo debido a que la erradicación de la pobreza y la sostenibilidad debe basarse en un cambio de la forma de hacer negocios de las empresas. Por su parte, los gobiernos pueden reforzar los comportamientos de las corporaciones progresistas que tienen en cuenta sus repercusiones sociales y ambientales, así como dar cuenta de resultados, en especial, respaldar el desarrollo y operación de las PYME. (ONU, 2014)

 

La sociedad civil puede desempeñar un papel determinante en la implementación del nuevo orden programático, considerando la relevancia de su participación en la formulación de políticas públicas y en cada una de las etapas del ciclo. Para ello, se debe consolidar un entorno adecuado que permita aprovechar al máximo este potencial y garantizar su incidencia. Por tanto, importantes reformas legislativas en materia de participación y salvaguarda de los derechos humanos se vuelven una necesidad de primer orden. Finalmente, se deben privilegiar las asociaciones intersectoriales e interinstitucionales y aumentar las oportunidades de participación cívica para añadir valor a la aplicación de los ODS. (ONU, 2014)

 

Sin duda, el fortalecimiento de la democracia es un factor clave para preparar el camino hacia la incorporación de los ODS en las agendas locales. Recuperar la confianza social en las Instituciones es fundamental pues no basta con ampliar las capacidades, atribuciones y discursos. El trabajo colaborativo entre sociedad y gobierno será eficaz en la medida en que exista apertura al diálogo y se reconozca la legitimidad de todas las personas y actores sociales en los procesos de desarrollo.

 

Es menester invitar a todos los actores sociales y políticos a participar en esta nueva etapa de reconstrucción global actuando desde lo local. Para los partidos políticos, es un llamado a integrar en sus plataformas políticas y electorales, el ánimo transformador de los ODS para garantizar que los gobiernos que emanen de la voluntad popular incorporen en sus programas de gobierno, no solo acciones compatibles, sino una batería de indicadores que permitan el seguimiento puntual de la agenda y faciliten la evaluación de los resultados e impacto de las intervenciones públicas.

 

De la misma manera, la invitación a ser parte de este proceso transformador se extiende a todas las organizaciones, colectivos y personas que sienten la necesidad de extender el círculo virtuoso de la paz y la justicia y aprovechar esta oportunidad de transformar nuestras comunidades.

 

Al reconocer la importancia de participar en este trascendental desafío para la humanidad y confiando en que los esfuerzos municipales tendrán repercusiones positivas en el Estado de Guanajuato y el resto del país, exhortamos a todas las personas a sumar su compromiso y determinación a esta tarea que habrá de garantizar a las generaciones futuras el disfrute de los recursos naturales y la oportunidad de desarrollarse plenamente en condiciones de paz y cooperación.

 

Fuentes consultadas:

 

INEGI. (2016). Obtenido de Agenda2030: http://agenda2030.mx/papel-mexico-agenda.html

ONU. (2014). Implementación de la Agenda para el Desarrollo despúes de 2015: Oportunidades a nivel nacional y local . Grupo de Naciones Unidas para el Desarrollo.

ONU. (2015). Obtenido de http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/.

[1] Los documentos se pueden consultar en http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/

 

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