Ruta Segura: una experiencia exitosa para la prevención situacional del delito

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La prevención situacional del delito es un postulado en materia de seguridad pública que parte del análisis de las circunstancias en las que tienen lugar las conductas delictivas para reducir las oportunidades de comprometer la paz y seguridad de las personas.

De acuerdo a esta teoría, las conductas delictivas suceden cuando se conjuntan varios elementos como: un agresor, un objeto disponible, ausencia de vigilancia y factores de riesgo en el entorno. Por tanto, si la modificación del espacio urbano y sus características ambientales se administran apropiadamente, la comisión de cierto tipo de delitos puede disminuir al mismo tiempo que la confianza social puede aumentar, mejorando considerablemente la calidad de vida en comunidad.

Es así como la política pública denominada Ruta Segura, implementada a nivel local en el estado de Guanajuato, propone reducir la probabilidad de ocurrencia de delitos e incrementar la sensación de seguridad mediante la modificación de los espacios comunitarios donde transitan e interactúan las personas de una demarcación territorial.

Considerando que en la medida en que los ciudadanos recuperan el espacio público para la convivencia, la ciudades resultan más humanas, saludables, seguras y sustentables, Ruta Segura busca establecer un marco de trabajo colaborativo en donde las autoridades de los diferentes órdenes de gobierno y la comunidad organizada establezcan acuerdos para trabajar en la reducción de las factores ambientales de riesgo, principalmente aquellos identificados en el camino que presenta mayor flujo de personas en el día a día y que es esencial para el acceso tanto a la zona habitacional como a los servicios de transporte, salud, educación, entre otros.

La metodología general se concreta en varias fases que se pueden evaluar a lo largo del tiempo, ya que todo el proceso se basa en el trinomio investigación-acción-evaluación. Esto permite detectar oportunidades, intervenir la realidad y buscar nuevas formas de trabajo que se adecuen de mejor manera al contexto local, con la constante de la formación continua de los agentes involucrados en la estrategia. De manera enunciativa mas no limitativa, se identifican las etapas siguientes:

• Motivación y comunicación social
• Creación de grupos de participación comunitaria
• Diagnóstico participativo
• Plan de acción
• Implementación
• Evaluación
• Seguimiento

Para que la política pública trascienda en la vida comunitaria, deben generarse los compromisos y delinearse las responsabilidades en el tiempo y el espacio de los diferentes actores sociales involucrados para garantizar el equipamiento, cuidado, limpieza y seguridad del entorno intervenido.

De la experiencia en en su implementación en varios municipios del estado de Guanajuato, destacan las siguientes acciones: instalación y reemplazo de luminarias, arreglo de banquetas, instalación de topes, establecimiento de rondines policiacos, capacitación ciudadana, coordinación con rutas de camión, mejoras de fachadas, limpieza de áreas de donación y terrenos baldíos así como el diseño especializado de equipamiento urbano.

Es así, como Ruta Segura se consolida como una estrategia de seguridad de probada eficacia que abona significativamente a la construcción de la paz mediante el aseguramiento del entorno, la participación incluyente y la promoción de una cultura democrática basada en la participación ciudadana para la toma de decisiones.

Fuentes consultadas

Planes locales de prevención: Prevención situacional del delito, 2008, Dirección General de Prevención del Delito y Participación, Secretaria de Seguridad Pública, 2008, México.

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